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Secretario de la Gestión Pública Dr. Juan Manuel Abal Medina

1. ¿Qué balance haría usted sobre las negociaciones colectivas de Trabajo de la Administración Pública Nacional dado que desde del Convenio Colectivo de Trabajo General (homologado por el Decreto N° 214/2006)se incrementaron considerablemente las negociaciones paritarias hasta la fecha?
El balance es sumamente positivo. Se han incrementado las negociaciones sectoriales a partir de un marco muy apropiado, que contiene herramientas modernas y valiosas, como lo es el Convenio Colectivo General. En este sentido hemos podido avanzar en regímenes más adecuados a cada realidad laboral, y al mismo tiempo profundizamos la recuperación del salario de los trabajadores.
Obviamente a uno le gustaría poder avanzar más rápidamente, pero la lógica del Diálogo Social y la negociación colectiva es, precisamente, que se deben alcanzar acuerdos amplios para que éstos luego sean duraderos y efectivos. Múltiples investigaciones muestran esto: que las decisiones que surgen de consensos entre todos los sectores son mucho más exitosos en su implementación, porque cuentan con el respaldo de los actores vinculados a la cuestión. Por eso creo que la negociación colectiva es importante por sus productos, pero también por los procesos en sí mismos.
2. ¿Qué aspectos significativos tendrá el nuevo SINAPA?
La carrera administrativa es tal vez el aspecto más importante en la organización del Estado, porque es permanece durante largos períodos. Por lo tanto, es el elemento más duradero de la administración, que moldea toda la cultura organizativa por largos períodos.
El SINAPA es uno de los regímenes más importantes al interior del Estado, con más de 25.000 integrantes de la administración central y numerosos organismos descentralizados. A más de 15 años desde su implementación, es indudable que requiere una actualización profunda, que garantice la idoneidad e imparcialidad del empleado público, que estimule el crecimiento profesional, que atraiga y retenga al personal especializado en áreas críticas, y que fortalezca la protección del trabajador. Creemos, principalmente, que es necesario fortalecer la situación del personal profesional, que constituye más de un 30% de los miembros del SINAPA y que es fundamental para puestos clave de la administración. Éstos son los aspectos que se priorizarán en el nuevo diseño, que actualmente estamos discutiendo con los representantes sindicales para arribar a los consensos superadores que antes señalaba.
3. ¿Cuáles considera que son los desafíos más significativos de la Secretaría en el futuro?
Creo que en estos años hemos avanzado mucho: hoy tenemos un Sistema Electrónico de Contrataciones Públicas, tenemos la infraestructura de la Firma Digital, tenemos a la casi totalidad de los organismos que prestan servicios a la sociedad inscriptos en el Programa Carta Compromiso con el Ciudadano, tenemos un Convenio Colectivo General de la APN de avanzada, en definitiva, tenemos logros concretos y tangibles que se traducen en un Estado más ágil y eficiente.
De aquí en adelante debemos profundizar esta tarea. Debemos fortalecer la utilización de Tecnologías de la Información y la Comunicación en el sector público, simplificando para la ciudadanía el vínculo con la administración. Debemos continuar ampliando el uso de estas tecnologías en las compras gubernamentales, para garantizar su transparencia y agilidad. Debemos generalizar la adopción de herramientas como Carta Compromiso y Planeamiento Estratégico, que implican un Estado orientado al logro de resultados para la sociedad. Debemos trabajar con las administraciones provinciales y municipales, para abarcar a todo el sector público en estos avances. Y debemos avanzar en las cuestiones de empleo público mencionadas antes. En suma, un abanico de desafíos muy importantes pero que son factibles por todo lo que avanzamos desde el 2003 en adelante.
4. ¿Cuál es su opinión de la coyuntura nacional?
Estamos ante una coyuntura importante, que constituye una buena oportunidad para reunir a todos los sectores del país y acordar las grandes líneas estratégicas del futuro de la Argentina. Estoy convencido de que este Acuerdo del Bicentenario que motoriza la Presidenta sentará las bases de un camino de desarrollo y equidad, evitando los giros de 180 grados –tan comunes en la historia argentina- con cada cambio de gobierno.
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